Descúbralo por sí mismo

Por Abel Salas.

Una vez una joven mujer me llamó para pedirme ayuda acerca de un enorme problema que personalmente tenía y que necesitaba que le recomiende un libro para encontrar en ese él la respuesta a ese problema. Mi respuesta fue muy simple: ¡Lo que buscas está dentro de ti, tú eres tu propia respuesta! Recordé con ello a Galileo Galilei cuando le decía a sus discípulos: “no se le puede enseñar nada a nadie; solo se le puede enseñar a que lo encuentre dentro de sí”. Es importante que cada uno de nosotros descubra, por sí mismo, que tiene un enorme potencial dentro que no aprovecha, qué la respuesta está dentro de nosotros y que hay que buscarla, ahí, por sí mismo. Solo hay que entrenarse para alcanzar aquello que queremos y descubrir el auténtico potencial para mejorar y alcanzar cambios en actitudes, comportamientos.

Hay que emprender y aprender, estar dispuesto a asumir el reto y cada vez aprender de sí mismo con convencimiento y entusiasmo y encontrar el mejor camino. En el caso de esta joven mujer, no leyó ningún libro. Buscó dentro de sí aquellos puntos débiles y fuertes para enfrentar su problema hasta descubrir que podía resolverlo sola y sin la ayuda de nadie ni de ninguna otra cosa que no fuera la práctica cotidiana, una y otra vez, practicó su tarea consciente de que así se movería a una nueva situación.

Su decisión de cambiar sus actitudes y comportamientos la llevó a hacer una lista de todas aquellas cosas que ella quería cambiar, que la llevarían a resolver su problema de muchos años. Comenzó a trabajar y hacer de su jornada una nueva disciplina hasta convertirla en hábito.

Fue paso a paso, con pequeñas modificaciones de su forma de ser y de pensar. Como dijo Lou Tice: “si cambias tu forma de pensar, cambias tu forma de actuar”. Tomó pequeñas decisiones que la llevaron a sentirse libre aprendiendo de sus errores, haciéndolos parte de su éxito aunque algunas veces no salieran las cosas como ella las quería. Sabe que el fracaso forma parte de su camino al éxito. Lo hizo una y otra vez, se repitió a si mismo que sí podía lograrlo para reafirmar su objetivo, su meta de cambio.

Así las cosas, eso le puede pasar, a usted, a mí, en fin, a muchas personas que buscan en libros y en otras personas o cosas una solución o respuesta a un problema cuando la solución está en ti, dentro de ti.

Motívese y practique a diario, sea usted la conductora o el conductor en su propio camino, haga cambios de marcha, no ponga reversa, mire siempre hacia adelante y hágase responsable de su propio destino, con seguridad y confianza.

Carpe Diem!

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